Historia II

La historia de la humanidad es imperfecta. Desde su origen plagada de omisiones, falacias, mentiras de toda clase y lo peor es que es incompleta. Pero yo hablo de otra historia. Hablo de la historia del arte adentro de ésta que quizás es un sueño. Esto empieza con un libro de Arte que compró mi mamá en cuotas en la escuela donde trabajaba. Tapa verde inglés, fotos en blanco y negro y de un tamaño que le faltaba el respeto a las obras por lo pequeño. Ahí de muy chico descubrí la pintura y la escultura clásica. Los grandes maestros. De todas maneras, no fué hasta la facu que empecé a amar el arte del siglo XX y quien me abrió las ventanas a esto fué Carlos Méndez Mosquera. Un personaje. Un profesor que te hacía saltar de la cama para no perderte una teórica. Yo llegaba tarde siempre y faltaba más de lo que debía a otras materias pero no a Historia II (vivía en Banfield en ese tiempo y tardaba años en llegar). Delicias de anécdotas que nos reconstruían un mundo donde todo estaba por pudrirse pero no les importaba. Amar el arte en esa época significaba algo que nosotros jamás podremos imaginar. De esto hace ya 20 años y el recuerdo de Carlos con su guante "de entrenar Halcones" y sus tizas rectangulares, se hicieron presente cuando recorrí la Tate Modern, El Pompidou, y hoy el MOMA. Entrar a salas donde la Bauhaus y el arte revolucionario russo me dan escalofríos, es transportarme a tiempos y lugares en los que me hubiera encantado vivir. Esta historia adquiere un giro extraño cuando al estar viajando impulsivamente de sala en sala dando mi última recorrida antes de que cierre, me encuentro ante una familia donde el Sr estaba explicando en un porteño inconfundible cómo se pronunciaba Lászlo Moholy Naghy. El shock de la posibilidad de encontrarme ahí con quien me enseño a decir correctamente ése y tantos nombres, sólo me dejó lugar a comentarle que me recordaba a Méndez Mosquera. Con una sonrisa me explicó que daba la casualidad de que lo conocía, tanto que era él mismo. Algunos de ustedes saben cómo me emociono y el estar junto a quién me hizo amar con locura el arte moderno justo ahí, me dejó atónito. Mi alegría debe haber sido lo suficientemente explícita como para recompensarlo de alguna manera por todo lo que me brindó desde el pizarrón. Pero lo que me encanta, lo que me cerró el círculo de una manera que le robaría un guiño cómplice a Borges, es que estábamos parados ante un cuadro de Paul Klee que se llama "El profesor"

2 comments:

  1. Ahí, en el arte, es donde se encuentran los puntos de partida y de llegada de todas las experiencias del hombre. La pasión es donde.
    El arte es la vida y no al revés.

    Te mando un abrazo fuerte
    Lion

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  2. Puta madre un 3 de octubre de 2009 se nos fue el gran Carlos Méndez Mosquera. Te voy a recordar por siempre querido profe!!!

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